Sandra, un orangután con derechos humanos

Sandra, un orangután con derechos humanos

¿Cómo definirías los derechos humanos? Según su definición son facultades inherentes a la persona, irrevocable e irrenunciables que hacen referencia al derecho a la vida, la integridad personal y la libertad.

Es así como tras 20 años viviendo enjaulada en Buenos Aires, Sandra es el primer primate no humano que recibe los derechos humanos. Su caso abre el camino para otros primates en cautiverio.

sandra
Sandra es un orangután hembra, que tras 20 años recluida en el zoo de Buenos Aires, se ha convertido en el primer primate con derechos humanos.

Sandra nació en Alemania en 1986, ella es un híbrido entre dos especies de orangután y ha sido reconocida como un sujeto de derechos por la Justicia de Argentina. Este hecho pudo darse gracias a una organización que presentó una reclamación de hábeas corpus para acabar con el confinamiento de Sandra al deber ser tratada como una persona no humana. El hábeas corpus, es una acción que tiene reconocimiento en la Constitución argentina y se aplica cuando una persona es privada de su libertad sin justificación. En primera instancia fue rechazado. Tras la apelación se dictaminó que Sandra, es un sujeto no humano con derecho  a la vida, a la libertad y a no sufrir daño.

Esta decisión judicial ha cambiado el destino de Sandra. “Si sigue enjaulada, el zoológico estará violando esos derechos” explicó a Scientific American Andrés Gil Domínguez, abogado patrocinante de la Asociación de Funcionarios y Abogados por los Derechos de los Animales.

El caso de Sandra es un ventana a la esperanza para reclamar los derechos de otros animales que están en cautiverio. Solamente hablando de Argentina, habría 18 simios privados de su libertad, 3 de ellos en colecciones privadas. Por el momento ningún otro fallo ha sido positivo, pero es un pequeño paso.

“Con nuestros reclamos, siempre estamos buscando que los animales no humanos encarcelados sean devueltos a su ambiente natural. Si no es posible, tratamos de mandarlos a un santuario adecuado. Con respecto al caso de Sandra, esperamos ver cómo sigue el reclamo en la Justicia argentina”, comentó Steven Wise, presidente de la junta directiva de la organización Non Human Rights Project .

En todos los reclamos, los especialistas consideran que se basan en la evidencia de más de 40 años de investigación sobre los primates. “Los estudios como los de Diane Fossey y Jane Goodall, entre otros científicos, contribuyeron a posicionar a los grandes simios como personas, dice el biólogo Giúdice. “Verlos en zoológicos en la actualidad recuerda a las exhibiciones de humanos de otras regiones del mundo en las exposiciones universales de París en el siglo XIX. Se trata de una exhibición mercantilista que es injusta para los simios. La investigación científica demostró que son seres sintientes, con raciocinio, autoconciencia e individualidad. No podemos  ser cómplices y dejarlos que sufran en prisión”, agregó.

El abogado Gil Domínguez quiere dar un toque de atención basándose en los preceptos filosóficos de Peter Singer (Animal Liberation, 1975). En este libro se intenta definir que diferencia al hombre del animal. Hoy aceptar que los simios tienen derechos nos obligaría a replantear qué es lo verdaderamente humano. 

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