¿Por qué el orangután?

En nuestro proyecto vamos a recurrir al uso de una especie bandera: el orangután. La escogemos por ser, de todas las especies de la isla, probablemente la más conocida por el público. A mayores la consideraremos también una especie paraguas al poseer las características propias de la misma.

Sabemos que al considerarla una especie paraguas sin haber realizado previamente estudios al respecto podemos estarle atribuyendo un papel que desempeñaría mejor otra especie, no obstante, consideramos que su influencia a nivel del público compensará este posible error.

Está demostrado que el orangután desempeña un papel muy importante dentro de su ecosistema al actuar como distribuidor de semillas, función asociada con una dieta en la que la fruta es uno de los elementos principales e incluso existen semillas que deben de pasar por su intestino para poder germinar.

En la actualidad, solo se encuentran orangutanes salvajes en los bosques lluviosos de Borneo (Pongo pygmeus) y Sumatra ( Pongo abelii), aunque alguna vez estuvieron ampliamente distribuidos por el sureste Asiático, llegando hasta el sur de China.

La IUCN la cataloga como una especie en peligro de extinción al haber sufrido una pérdida de más del 50% de ejemplares en los últimos 60 años (la mayor pérdida tuvo lugar en los últimos 20). En agosto de 2006, la Sociedad para Conservación de la Fauna Silvestre (WCS) a través de su programa en Indonesia, afirmó que la población de orangutanes en ese país era de 20,000 animales, contra los 35,000 que había en 1996.

En conclusión, si logramos alcanzar el objetivo de este proyecto no solo protegeremos al orangután sino que, a través de él, protegeremos a todo el ecosistema de Borneo. Algunos ejemplos de especies de Borneo que se encuentran en una situación de conservación similar a la del orangután y que también se verían beneficiadas:

Oso malayo (Helarctos malayanus): clasificada como especie vulnerable. Aunque no se dispone de datos concretos, se estima el número de individuos ha disminuido en un 30% en los últimos 30 años; además ha sufrido un importante pérdida de su hábitat y de la calidad del mismo.

Elefante asiático (Elephas maximus): considerada especie en peligro de extinción. En las últimas 3 generaciones (60-75 años) ha perdido más del 50% de la población; asociado a la pérdida del hábitat y de la calidad del mismo junto con la caza.

Banteng (Bos javanicus): clasificada como especie en peligro de extinción. Hay zonas en las que a llegado a sufrido un descenso del 80% de la población en las 3 últimas generaciones (una generación equivale a 8-10 años) mientras que en otras zonas anda sobre el 50% de pérdida. Al igual que los anteriores el problema es la pérdida de hábitat y la caza.

Mono narigudo (Nasalis larvatus): catalogada como en peligro de extinción. Ha sufrido un descenso de la población entre el 50 – 80 %en las últimas 3 generaciones (36-40 años). Las causas son la destrucción de su hábitat junto con la caza.

Rinoceronte de Sumatra (Dicerorhinus sumatrensis): considerada en grave peligro de extinción por perder más del 80% de su población en las últimas 3 generaciones. Se calcula que solo quedan unos 250 individuos adultos.